Desde que llegué al albergue Chaskawasi la experiencia fué maravillosa. Salí de mi casa con la idea de aportar todo lo posible al proyecto a través de mi voluntariado y me encontré con un grupo humano a cargo del albergue valiosísimo y totalmente entregado a la labor que allí realiza. 

Desde el primer día me hizo sentir como uno más. El lugar donde se encuentra el albergue (en plena selva) y los niños que allí viven hicieron que cada día de voluntariado fuera toda una experiencia. Desde dar una clase de matemáticas hasta aprender a leer con los más pequeños, pasando por recolectar frutos del huerto o jugar a un montón de juegos. Fue un voluntariado magnífico, 100% recomendable.

Una experiencia genial. Los niños son lo mejor del proyecto y la convivencia con ellos en las clases y en los juegos es maravillosa, ha sido un voluntariado lleno de risas y de momentos inolvidables. Se aprende mucho de ellos y de la realidad que allí viven, totalmente diferente a la realidad en la que yo crecí. Una experiencia que sin duda repetiría y recomendaría a cualquier persona que quiera hacer voluntariado. El entorno en el que está el proyecto y el día a día con estos niños que viven durante el curso alejados de sus familias hace que te sientas como uno más en la pequeña familia que forma este albergue.

Anuncios